sukora
Guía para entender (y contratar)
Agencia GEO: qué es el posicionamiento en buscadores de IA y cómo se trabaja de verdad
Cada vez más gente no busca en Google: le pregunta a ChatGPT, a Gemini o a Perplexity, y
se queda con lo que la IA le contesta. GEO —Generative Engine Optimization— es trabajar
para que, cuando la pregunta sea de tu sector, la respuesta te nombre a ti. Es el
hermano joven del SEO, con reglas propias que casi nadie te explica sin humo. Vamos a
intentarlo.
Escrita por el equipo de Sukora. El GEO es parte de nuestro oficio —es lo que mide
nuestro informe de visibilidad SEO e IA— y lo practicamos en casa: optimizamos nuestra
propia web con este método y publicamos las
mediciones.
En qué se diferencia el GEO del SEO de toda la vida
El objetivo cambia: en SEO compites por un puesto en una lista de resultados; en GEO
compites por ser la fuente que la IA cita o recomienda cuando redacta su
respuesta. Y cambian tres cosas prácticas que lo explican casi todo:
-
Los lectores son otros. A tu web ya no solo llega Googlebot: llegan GPTBot,
ClaudeBot, PerplexityBot y compañía. Y muchos de ellos no ejecutan JavaScript:
si tu web es una aplicación moderna que pinta el contenido con código, puede que para
ellos esté literalmente en blanco. Es el estado por defecto de muchísimas webs actuales: al
medir la nuestra por primera vez, los crawlers de IA recibían 0 caracteres;
hoy leen más de 26.000 sin ejecutar una línea de JavaScript. Ese salto
—medido paso a paso en esta auditoría— es
exactamente en qué consiste el trabajo GEO.
-
La puerta puede estar cerrada sin que lo sepas. Hay proveedores de hosting y
CDN que bloquean a los bots de IA por defecto, con un robots.txt que tú no has
escrito. Lo hemos visto de primera mano: un CDN de los más usados del mundo vetando a
ChatGPT sin que el dueño de la web lo hubiera decidido. Primera tarea de cualquier
trabajo GEO serio: mirar quién puede entrar, y abrir la puerta.
-
La IA prefiere lo citable. Contenido con datos concretos, fechas, precios y
estructura clara (preguntas frecuentes marcadas, datos estructurados schema.org, un
fichero llms.txt que resuma tu negocio). La palabrería sin sustancia era mala para el
SEO; para el GEO es invisible.
Qué hace una agencia GEO de verdad
Cuatro trabajos concretos, en este orden:
-
Medir tu punto de partida. No «tu presencia digital»: cifras. ¿En qué puesto
sales en Google para cada búsqueda que te importa? ¿Tu ficha aparece en el mapa? Y la
parte GEO: hacerle a la IA las preguntas que haría tu cliente —«¿qué agencia me
recomiendas para X?»— y apuntar a quién nombra. Si no te nombra a ti, ahí está el
tamaño del problema.
-
Abrir la puerta técnica. Revisar robots.txt y bloqueos del CDN, servir el
contenido legible sin JavaScript (prerender o HTML estático), y publicar las señales
que las IAs leen: datos estructurados y llms.txt.
-
Darle a la IA algo que citar. Contenido que responde preguntas reales de tu
sector con datos verificables. Una página de precios clara vale más para el GEO que
diez de autobombo.
-
Volver a medir. El GEO sin re-medición es una promesa. Las mismas preguntas,
unas semanas después: ¿ya te nombra? ¿A quién sigue prefiriendo, y por qué?
Señales de humo al contratar GEO
-
«Te posicionamos en ChatGPT garantizado». Nadie controla la respuesta de un
modelo que se reentrena y varía. Se puede mejorar mucho la probabilidad de ser citado;
garantizarlo es mentir.
-
GEO sin auditoría técnica. Si no te han mirado el robots.txt ni cómo se sirve
tu contenido, están vendiendo SEO reetiquetado. La mitad del GEO es fontanería.
-
Informes sin las preguntas. Si el informe no incluye qué se le preguntó a la IA
y qué contestó, palabra por palabra, no puedes verificar nada.
Lo que hacemos nosotros: nuestro informe de
Visibilidad SEO e IA mide tu nota del 0
al 100 en Google España búsqueda a búsqueda, le hace a la IA tres preguntas de cliente
real y apunta a quién recomienda, y te deja el trabajo empezado: títulos, descripciones
y el código de datos estructurados listo para pegar. Cuesta 180 créditos (unos 2,69 €
con el plan Básico) y, como todo lo nuestro, los precios están
a la vista. Si prefieres empezar por el principio, el primer
análisis de competencia es gratis.
¿Y esto no lo puedo hacer yo?
Parte sí, y te acabamos de dar el mapa: comprueba tu robots.txt, busca tu web con el
JavaScript desactivado, pregúntale a ChatGPT por tu sector y mira si existes. Lo que
cuesta hacer solo es la medición sistemática y la parte técnica — y sobre todo,
repetirla cada mes sin que se te caiga de la lista. Para eso están las agencias; elige
una que te enseñe los números.